Los líquidos de limpieza de gafas y lentes ópticos son soluciones formuladas para eliminar grasa, polvo y huellas sin dañar recubrimientos. Suelen ser:
Base: agua desionizada o alcoholes suaves (en bajas proporciones) o fórmulas sin alcohol para evitar degradar recubrimientos.
Surfactantes: disuelven grasa y aceites.
Desengrasantes suaves: ayudan a separar suciedad.
Fragancias o antiestáticos: para sensación agradable y evitar que se acumulen polvo.
Aditivos de secado rápido: dejan menos residuos y evitan manchas.
Formulaciones específicas: para recubrimientos UV o fotocrómicos, diseñadas para no degradarlos. Presentaciones comunes: spray y toallitas. Consejos: evitar alcohol fuerte o amoníaco, aplicar poco y limpiar con paño de microfibra limpio. ¿Quieres recomendaciones según tu lente o recubrimiento?